Libros de texto en la enseñanza

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Los libros de texto cumplen diferentes roles en la planeación didáctica de la clase. Uno de ellos es como referencia científica, el profesor y los estudiantes acuden a los libros para consultar las definiciones, los procedimientos, los problemas o ejercicios. Otro es para complementar la actividad en clase ya sea como tareas extraclase, ejercicios de repaso, resolución de problemas en equipo. También se utiliza para diseñar las actividades de instrucción, el profesor citando ejemplos, resuelve problemas de forma grupal.

Esta serie de atribuciones observables en los libros de texto, alientan el reconocimiento como  “autoridad” en relación al conocimiento, técnicas y procedimientos que exponen. Alajmi, A.H. (2012) sostiene que  los libros de texto influyen en la forma en que los temas son abordados y cómo son presentados. Así que el conocimiento que institucionaliza en clase está directamente asociado al tratamiento matemático de los libros de texto, a su perspectiva y a los usos que le otorga a dicho conocimiento.

Por esta razón, los libros de texto pueden ser culpables por errores conceptuales o en procedimientos en los estudiantes. Así mismo, son responsables de transferir al estudiante una perspectiva sobre el conocimiento, sobre su estructura y uso. Por ejemplo, si un libro sustenta su enfoque en los algoritmos, el estudiante interiorizará una perspectiva algorítmica del conocimiento, si un libro se basa en la resolución de problemas, el estudiante adquirirá esa misma perspectiva sobre el uso del conocimiento.

Por esta razón, la elección de un libro de texto debe ser una tarea crítica en la que se deben observar distintas variables; el tratamiento del contenido, el tipo y características de las actividades, el enfoque de los problemas y ejercicios, sobre el uso de conocimiento en el plano sociocultural, etcétera. Pero sobre todo, la forma en que el libro responde a las necesidades de formación, como por ejemplo, el tipo y nivel de las competencias que fomenta, las habilidades de comunicación, el uso de tecnología para resolver problemas, entre otros.

El trabajo de Mesa, V. (2004) expone un estudio sobre el papel que desempeñan los libros de texto sobre las concepciones que tiene los estudiantes de secundaria en relación al aprendizaje de las funciones. Este trabajo mostró que los libros inducen diferentes interpretaciones sobre el concepto matemático, y el principal problema es que las concepciones de los estudiantes y los profesores pueden ser contradictorias, lo cual tiene implicaciones sobre el conocimiento que se construye. Este es un ejemplo sobre las implicaciones de los libros de texto a nivel cognitivo. Es posible que el contenido de los libros de texto puede determinar concepciones diferentes, posiblemente incompatibles. Este tipo de trabajos de investigación representa una advertencia para las autoridades educativas interesadas en la mejora de la enseñanza y aprendizaje.

Por otra parte, como ya se ha señalado, el libro de texto asume y sostiene una perspectiva sobre el tratamiento en juego. Usualmente aparece de forma implícita, aunque hay libros que sostiene su postura sobre el sentido de la matemática y de su aprendizaje. Por ejemplo libros que sostienen la resolución de problemas como medio de aprendizaje, o libros que inducen a los estudiantes a vincular la matemática escolar con la vida cotidiana.

La postura no es del todo abierta. Ya que los organismos reguladores (autoridades educativas) de los libros de texto establecen criterios sobre el enfoque de las matemáticas, extraídos directamente del programa oficial de estudios.

Una cuestión importante es el uso del conocimiento, es decir, para qué servirá el conocimiento que se construye, ¿qué utilidad le dará el estudiante?. Al respecto existe una discusión sobre el sentido de la matemática. Aunque los programas sostienen que el conocimiento debe ser una herramienta para que el estudiante interactue con su medio, el principal problema es la aparición de escenarios forzados en los libros de texto para darle sentido a la matemática que se estudia. Por ejemplo, en el estudio de las fracciones, problemas de reparto de una pizza.

Otro enfoque sostiene que el conocimiento matemático es un medio para tomar decisiones que permitan al individuo modelar su medio y reconstruir su posición como parte de su entorno, Skovsmose, O. (1999), es decir, fortalecer una perspectiva crítica sobre su entorno a través del conocimiento.

En cierto sentido, esta visión es congruente con las competencias que declara el programa de estudios de la Secretaría de Educación Pública; la adquisición de habilidades para comunicar conocimiento matemático, la habilidad del manejo operatorio, la la habilidad de resolver problemas.

Referencias

Alajmi, A.H. (2012). How do elementary textbooks address fractions? A review of mathematics textbooks in the USA, Japan, and Kuwait. Educational Studies in Mathematics, 79(2), 239-261. doi: 10.1007/s10649-011-9342-1

Fan, L. & Zhu, Y. (2007). Representation of problem-solving procedures: A comparative look at China, Singapore, and US mathematics textbooks. Educational Studies in Mathematics, 66(1), 239-261. doi: 10.1007/s10649-006-9069-6

Mesa, V. (2004). Characterizing Practices Associated with Functions in Middle School Textbooks: An Empirical Approach. Educational Studies in Mathematics, 56(2-3), 255-286. doi: 10.1023/B:EDUC.0000040409.63571.56

Skovsmose, O. (1999). Hacia una filosofía de la educación matemática crítica. (P. Valero, trad.) Bogotá: Una empresa docente.

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